LONDON, JULIA
Audaz. Preciosa. Fascinante.HabÃa pasado más de un año desde que el despreciable marido de Emma Clark se marchó en una expedición. La condesa de Dearborn habÃa interpretado el papel de esposa abandonada, pero se rumoreaba que el conde estaba muerto, lo cual no le convenÃa. A Emma le gustaba administrar la casa en ausencia de Albert e hizo todo lo posible para que la familia de él creyera que estaba bien y vivo. TenÃa treinta y dos años y, por fin, disfrutaba un poco. Si el conde estaba muerto, la familia de este la echarÃa de la casa.Entonces apareció Luka Olivien, el wesloriano conde de Marlaine. HabÃa viajado desde Egipto para devolverle a la condesa el reloj de bolsillo de su difunto esposo, y descubrió que ella no sabÃa que estaba muerto. ¿O sà lo sabÃa? Era difÃcil de decir. Pero, bajo esa fachada de mujer aficionada a las fiestas, Luka atisbó una absoluta vulnerabilidad y no pudo evitar dejarse arrastrar por el ardid de la seductora condesa.